O 2011 non foi un ano no que o número de películas que me chegaran, me emocionaran ou me entretiveran de maneira especial fora moi alto, pero algunha que outra cousa interesante si que puiden ver.
E quedei com ganas de ver, entre outras: La sombra prohibida, Piraña 3D, Insidious, Eva, The Thing, Attack the Block e Drive. Haberá que mirar de solucionalo, p2p mediante.
Xavi García Puerto es director del REC Tarragona y asesor para cine de habla hispana del Black Nights Film Festival de Tallin.
Buenas películas estrenadas en 2011 (y algunas relaciones imposibles):
Un amargo despertar con Inside Job de Charles Ferguson.
Recomendables declaraciones de amor al cine: La vida útil de Federico Veiroj, The Artist de Michel Hazanavicius y podríamos añadir Todos vos sodes capitáns de Oliver Laxe, si fueran relaciones de amor/odio.
Precisos ensamblajes con destinos diversos: Nader and Simin. A separation de Ashgar Farhadi. Los Pasos Dobles de Isaki Lacuesta. Misterios de Lisboa de Raúl Ruiz. Carlos de Oliver Assayas. Nunca pensé que iba a decir esto, pero las dos últimas, mejor en la tele.
Me han hecho reir Four Lions de Chris Morris y Bridesmaids de Paul Feig.
Removerme en el asiento y querer más: 13 Assassins de Takashi Miike y The Yellow Sea de Hong-jin Na (que realmente se estrena ahora, pero sí, la incluyo en 2011 porque cuando en diciembre de 2012 hagamos las listas del año nadie se acordará de las que vio en enero, y esta merece estar).
No me han conmovido tanto como con su primera peli, pero... El topo (Tomas Alfredson) y Shame (Steve McQueen).
Sesión doble para hacer disfrutar a amigos no cinéfilos en un festival "cinéfilo": Rubber + Attack the block (Festival de Gijón)
Y me entusiasmé con la 1º hora de Essential killing de Jerzy Skolimowski y el arranque de L'envahisseur de Nicolás Provost (aunque luego se les vean todas las costuras).
También me mantuvieron atento y expectante los cortos Scenes from the suburbs de Spike Jonze, 1989 de Thor Ochsner, o Arsy-versy de Miro Remo. Homeland y sobre todo Black Mirror han sacudido con fuerza todo lo que había visto en series a lo largo del año.
Hablando de series, 2011 ha sido el año en que se produjo el extraño proceso de “lostificación” que malogró la segunda temporada de una esperanzadora serie: The Walking Dead. Aunque redimiese un tanto sus pecados con el gran Pretty much dead already (2X07).
También el año en que (casi) todos los grandes estrenaron peli, y con algunos de ellos (como Lars von Trier, Nanni Moretti o Almodóvar) conseguí reconciliarme después de años de bostezos y reproches. Con Malick, Kaurismäki o Cronenberg no ha hecho falta reconciliarme (seguid ahí!); con Ken Loach, creo que ya va a ser totalmente imposible.
Y aquel en el que han seguido los inexplicables (y a su vez admirables) estrenos con dos años de retraso de buenas películas como Stella (Sylvie Verheyde) o Pánico en la granja (Stéphane Aubier, Vincent Patar). En contrapartida, tenemos las buenas noticias del nacimiento de Emergentes y sumergidos o la continuidad del Xcèntric.
Uno de los momentos cinematográficos del año fue el silencio sepulcral en el Berlinale Palatz la noche que se proyectó The Turin horse (Bela Tarr e Ágnes Hranitzky). Tan solo a la altura del silencio alucinado y espídico ante las virguerías de Trumbull en The Tree of Life en Cannes. (PD: las reacciones posteriores al film, en festivales y en su estreno comercial, también son dignas de mención).
Otros momentos de impacto podrían ser la interpretación de la canción New York New York en Shame (Steve McQueen). En una peli principalmente de desnudos, el momento más emocionalmente descarnado se produce cuando todos iban completamente vestidos. El público del PalaBiennale se quedó pasmado debatiéndose entre si lo que habían visto era sublime o grotesco. Más directa fue la escalada de agresividad (y posteriormente violencia sangrienta) de Snowtown, y la salida paulatina del público de l’Espace Miramar (Semana de la Crítica de Cannes). O la expectación nerviosa ante el choque de planetas/danza amorosa (Melancholia) en el Auditori de Sitges, que cautivó totalmente a un público acostumbrado a otro tipo de apocalipsis.
El 2011 también ha sido el año en que algunos festivales han desaparecido, otros han hecho el amago, y otros han continuado con una ingente participación pública, a pesar de no tener un objetivo claro ni una línea editorial definida.
PD: no sé si ubicarlo como 'declaración de amor al cine', 'preciso ensamblaje' o momentazo, pero no puedo cerrar esta lista sin destacar la hiponosis colectiva ante The Clock, el monumental montaje/concepto de Christian Marclay ante el que no puedes levantarte del sofá disfrutando, literalmente, de cómo pasa el tiempo. Y, a nivel más personal, el placer de conseguir que te dejen entrar fuera de horarios de visita. Entrar con una birra a escondidas, de noche, pensando ¿qué mostrará el vídeo cuando el museo está cerrado?
Algunas (pequeñas-grandes) películas que hubiera estrenado en el REC (pero por diversos motivos no pudo ser): Une poison violent (Katell Quillévéré) Tomboy (Céline Sciamma) El Premio (Paula Markovitch) Small Town Murder Songs (Ed Gass-Donnelly) Parked (Darragh Byrne)
2011 será recordado también por el año en que David Gordon Green dejó al fin de ser un director con un futuro esperanzador. Bueno, y el año del teaser del Drácula de Argento. Y claro, el año en que pudimos ver por la tele glorias como Pretty much dead already de The Walking Dead, el Black Mirror de Charlie Brooker o Luck, lo nuevo de Michael Mann; si se hubiesen estrenado en salas de cine la lista de arriba sería diferente.
PELÍCULAS PENDENTES DE ESTREA OU SEN DISTRIBUCIÓN: Sen orde de preferencia